Vi un cielo en ascuas, y un Gigante de sangre descender de él. Y el Gigante recorrió la tierra durante nueve días y nueve noches, ensoberbeciendo a sus habitantes; levantando calumnias contra los sacerdotes de Iustitia y los servidores de Sofía. A unos persiguieron y a otros mataron. Entonces el Gigante fue sorbido por las entrañas de la Tierra; los ríos y lagos y todas las aguas se volvieron de sangre, y los hombres las tomaron. Y fue quitada la palabra de en medio de los hombres y se volvieron como bestias, eligiendo a los tuertos como Príncipes de la Tierra. Por tres meses ardió la Biblioteca y no hubo noche ni se vio el Cielo por el humo de sus llamas.

Y la Tierra quedó desordenada hasta el regreso de el Filósofo.