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Terra
La Coctelera

De Arbel y un escape de cierto patio

El pensamiento de Arbel en su expresión más pura, siempre solía ofender a alguien. Ya a los viejos criados con yuyos del campo que desprecian a la Ciudad por lo que representa. Ya a los citadinos autosuficientes y amargados que desprecian a la Ciudad por lo que representa. E incluso a los jovencitos que no saben por qué desprecian a la Ciudad. Tal vez lo hacen porque es "fashion" odiarla, aún cuando no han conocido otra cosa en su vida. Arbel, por su parte, adoraba las calles adoquinadas y estrechas de algún barrio viejo, el olor gasolero de las grandes avenidas, las estatuas y las palomas, la música y el silencio, los cafés y los antros, el puerto y los aeropuertos, los negocios y las canchas, los doctores y los cirujas, alguna hoja que cae de un árbol en Plaza Irlanda cuando llega el otoño y las tipas en flor a la vuelta de la primavera, los veranos asfixiantes y un golpe de nieve también, tal vez cada noventa o cien años. Pero por sobre todo, amaba ser él mismo en medio de ese torbellino cruel de discusiones y amor que es la Ciudad. Sí, el pensamiento de Arbel en su expresión más pura, siempre solía ofender a alguien.

Estaba inmerso en estas cuestiones, firmemente asentado sobre un banquito desvencijado, considerando dudas existanciales tales como: ¿Por qué las veletas siempre tienen gallos de bronce arriba? ¿Acaso los gallos saben de que dirección va a venir el viento? Cuando de repente, no aparecí yo, si no que lo golpeó algo que casi lo hace caer de su asiento. Ante tan descortés interrupción Arbel se levantó azorado, listo para descargar su ira contra el responsable del desmán. Sorprendentemente, no había un alma a la vista. Miro a su izquierda, y después a su derecha. Por el rabillo del ojo le pareció ver que un jacarandá se burlaba de él. A la distancia los autos discurrían por Avenida Gaona como siempre y una procesión de figuras grises iban y venían por la vereda. Extrañamente para esa hora, el silencio en la Plaza era ensordecedor. Pasado el susto inicial, se encontró el pobre muchacho preso de una gran curiosidad. Recién al volverse, vió el objeto que le había golpeado descansando en el borde del banco. Le pareció que el objeto lo observaba, que tal vez hasta lo miraba con cariño. Lo cual era totalmente ridículo tratándose del artefacto en cuestión, porque ahí, raída y casi totalmente desinflada estaba una pelota de fútbol. Pero no cualquier pelota. La pelota naranja.


De León Gieco, Chacareros de Dragones.

Algun día haré una versión como Dios manda de este tema,
con charango incluído; o al menos con bouzouki irlandés.
Un temazo...

"Allá donde todo aquel septiembre
no alcanzó para llevarse la tempestad.
Allá donde mil poesías gritaron
cuando le cortaron al poeta sus manos.
Ay, ay, ay, si hasta el cóndor lloró.

Allá donde muchos pensamientos
no tienen palabras, ni gritos, ni silencios.
Allá donde quedó estrellada
la raíz de un pueblo con sus profetas muertos.
Ay, ay, ay, si hasta el cóndor lloró."


Como siempre, la masacre está...

http://www.myspace.com/licenciadoifrit

El primer tema de un EP que no existe

Si, si... Así me paso los días a veces. O ellos me pasan a mí.

Bueno, después de viejo me he puesto a hacer lo que siempre quise, a armar los demos para un EP. Chiquito, personal... secreto casi. Pero no importa que pase desapercibido, lo que importa es sacar todo esto del vacío conceptual. Aunque después pase vergüenzas. No soy el músico más brillante, ni soy siquiera cantante, pero soy. Así que, menos que más, les dejo un temita por acá.

Tendido en el sillón

En un mundo sin por qués,
donde bulle el agua en gestación.
En un mundo sin usted
donde pierdo cada tren de la estación,
el Sol se esconde
y le gana el hollín a la pasión.

Las ascuas del Cielo
encendieron la leña del fogón,
y un pequeñuelo crece
al ritmo del cañón.
Moviéndome el suelo
a sangre, plomo y tentación.

//No sé si puedo...
o me quedo.
Un cuerpo tendido en el sillón//


Bueno, ahí está... Y por acá hay una toma bastante patética, en un perfil más patético pero que aspira a mejorar... eventualmente:

http://www.myspace.com/licenciadoifrit

biny beats, one

Vi un cielo en ascuas, y un Gigante de sangre descender de él. Y el Gigante recorrió la tierra durante nueve días y nueve noches, ensoberbeciendo a sus habitantes; levantando calumnias contra los sacerdotes de Iustitia y los servidores de Sofía. A unos persiguieron y a otros mataron. Entonces el Gigante fue sorbido por las entrañas de la Tierra; los ríos y lagos y todas las aguas se volvieron de sangre, y los hombres las tomaron. Y fue quitada la palabra de en medio de los hombres y se volvieron como bestias, eligiendo a los tuertos como Príncipes de la Tierra. Por tres meses ardió la Biblioteca y no hubo noche ni se vio el Cielo por el humo de sus llamas.

Y la Tierra quedó desordenada hasta el regreso de el Filósofo.